Nelly: Aun así nos faltaría algo.
Cristina: ¿El qué?
Nelly: Una entrenadora.
Lucy: ¿Una entrenadora?
Celia: Sí. Según las normas del torneo, si un equipo no tiene entrenador o entrenadora no puede participar.
Silvia: De hecho, aún recuerdo el lío que tuvimos el año pasado por no saber esta norma.
Nelly: Sí, pero este año no dejaremos que se repita.
Marta: Entonces habrá que buscar a alguien que nos entrene.
Brenda: No es tan fácil. Nuestra entrenadora tiene que ser alguien que sepa de fútbol. No vale cualquiera.
Camelia: Brenda tiene razón, no va a ser fácil encontrar una.
Paula: ¿Y entonces qué vamos a hacer?
Nelly: Mmmmm... creo que lo mejor será separarnos y empezar a buscar.
Todas se dividieron en grupos y empezaron a buscar una mujer que fuese su entrenadora.
Mientras, por el patio iba caminando una profesora llamada Virginia con el pelo largo de color morado y gafas. Unas chicas estaban jugando en el campo y a una de ellas se le desvió el tiro, el cual fue directo a la profesora.
Chica: ¡Cuidado!
La profesora dejó las cosas en el suelo y devolvió el tiro con tal potencia que metió el balón dentro de la portería, dejando asombradas a Nelly, Silvia y Celia.
Chica: Lo siento mucho, ¿se encuentra bien?
Virginia: Sí, estoy bien, pero la próxima vez ten más cuidado, ¿vale?
Chica: Vale.
La profesora cogió sus cosas y se fue.
Nelly: ¿Ha... habéis visto lo mismo que yo?
Silvia: Sí, lo he visto.
Celia: No sabía que nuestra profesora chutara así.
De pronto Nelly se quedó pensativa.
Nelly: ¿Estáis pensando lo mismo que yo, chicas?
Silvia: ¿Eh? ¿Pero tú crees que ella querrá?
Celia: Si no se lo preguntamos no lo sabremos.
Nelly: Bien Celia, se lo preguntaremos al final de la clase de mañana.
Celia asintió. Un rato después, en la caseta...
Amanda: ¿Y bien? ¿Habéis encontrado a alguien?
Todas menos Nelly, Silvia y Celia negaron con la cabeza.
Amanda: Yo tampoco...
Marta: ¿Vosotras tres habéis encontrado a alguien?
Celia: Más o menos tenemos una idea. Sólo nos falta preguntarle.
Lucy: De acuerdo, pero nosotras seguiremos buscando por si acaso.
Nelly: Bien.
Al día siguiente...
Virginia: Muy bien chicas, recordad hacer los deberes para mañana.
Todas: ¡Sí profesora!
Nelly: Disculpe profesora, Celia y yo queremos preguntarle una cosa.
Virginia: Está bien. ¿Qué es lo que queréis?
Celia: Verá, queríamos preguntarle acerca de lo que usted hizo ayer.
Virginia: ¿Qué hice yo ayer?
Nelly: Celia se refiere al tiro que hizo cuando a aquella chica se le escapó el balón.
Virginia: Ah, era eso. Simplemente fue un acto reflejo, cualquiera habría hecho lo mismo.
Celia: Nadie consigue hacer un tiro como ese por casualidad.
Virginia: ¿Adónde queréis llegar?
Nelly: Verá, resulta que estamos buscando una entrenadora para participar en el Torneo Fútbol Frontier.
De repente Virginia se puso seria.
Virginia: ¿El Torneo Fútbol Frontier, decís?
Celia: Sí, creemos que usted puede ser la persona indicada para entrenarnos.
Virginia: Yo no tengo tiempo para esas cosas. Será mejor que se lo pidáis a otra persona.
Nelly: Pero... de acuerdo, sentimos haberla molestado.
Nelly y Celia salieron de la clase.
Celia: No sé tú, pero yo esa excusa no me la he creído.
Nelly: Yo tampoco. ¿Has visto lo tensa que se ha puesto cuando le hemos mencionado lo del torneo?
Celia: Me pregunto si le habrá ocurrido algo relacionado con eso...
???: Sí, si que le ocurrió algo.
Nelly: Directora...
Directora: No he podido evitar escuchar vuestra conversación con ella. Venid conmigo y os lo explicaré todo.
Nelly y Celia siguieron a la directora hasta su despacho.
CONTINUARÁ...
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