miércoles, 25 de julio de 2018

Capítulo 3

Nelly y Celia siguieron a la directora hasta su despacho.

Celia: Bueno, usted dirá.

Directora: Veréis, hace unos 20 años Virginia tenía un hermano que jugaba al fútbol. Era tan buen jugador que ella le pidió que le enseñara a jugar. En fin, resulta que el equipo de su hermano ese año jugó el Torneo Frontier, y ella siempre iba al estadio a animarle. Ganaron el torneo, pero cuando volvían al instituto a celebrarlo, el autobús en el que iban sufrió un accidente y varios de los miembros del equipo murieron, entre ellos su hermano.

*FLASHBACK*

Médico: Lo siento mucho, pero su hijo ha fallecido.

Los padres de Virginia se abrazaron y empezaron a llorar.

Virginia: ¡Noooooo, hermanito!

Y ella empezó a llorar desconsoladamente.

*FIN DEL FLASHBACK*

Directora: Por eso reaccionó así cuando le mencionasteis lo del torneo.

Celia: Vaya historia...

Nelly: Y nosotras queríamos que ella fuese nuestra entrenadora... qué tontas hemos sido.

Directora: No, no digas eso.

Nelly: ¿Eh?

Directora: Estoy segura de que en el fondo ella está deseando entrenaros, pero el recuerdo de la muerte de su hermano se lo impide. La verdad, a mí me gustaría mucho que nos representarais en el Torneo Frontier.

Nelly: Me alegra escuchar eso. Bueno, ya pensaremos algo para convencerla

Celia: Hasta luego directora.

Directora: Adiós chicas

Cuando ellas se fueron...

Directora: Sí, sin duda vosotras conseguiréis que ella lo supere

Cuando Nelly y Celia salieron del edificio sus compañeras de equipo las estaban esperando.

Nelly: Sentimos el retraso, chicas

Silvia: No pasa nada. Por cierto, las chicas y yo hemos pensado en no volver a la caseta hasta que encontremos una entrenadora.

Paula: Sí, porque para ir allí para nada...

Nelly: Está bien chicas, ya os avisaré si eso. ¡Nos vemos!

Todas: ¡Adiós, Nelly!

Por la noche, en casa de Nelly...

Ella estaba en su habitación tumbada en la cama y mirando al techo.

Nelly: Sabiendo lo que sabemos ahora, creo que lo mejor será que Celia y yo hablemos otra vez con ella. Sí, eso haremos. 

De repente sonó el móvil de Nelly. Era un Whatsapp de Celia.

Celia-Oye, ¿se te ha ocurrido algo para convencer a la profe de ser nuestra entrenadora?

Nelly-Mañana en el insti te cuento

Celia-Ok amiga, hasta mañana

Nelly-Hasta mañana Celia

Al día siguiente, en el recreo...

Celia: ¿Eh? ¿Hablar otra vez con ella?

Nelly: Sí. Ahora que sabemos lo que le ocurrió es probable que se abra a nosotras, ¿no crees?

Celia: Es cierto, probaremos después de clase.

Un rato después, cuando terminó la clase de Virginia...

Virginia: Bien chicas, nos vemos mañana.

De repente se fijó en que Nelly y Celia estaban paradas frente a ella.

Virginia: Sé lo que queréis, y creo que ayer ya dejé clara mi respuesta.

Nelly: Sabemos lo que ocurrió hace 20 años.

Virginia: ¿¡Eh!?

Nelly: Sabemos que tenía un hermano y que murió en un accidente de tráfico, y por eso no quería saber nada del Torneo Frontier.

Celia: Nelly, frena...

Nelly: ¿Acaso cree que por alejarse del fútbol va a conseguir que él vuelva a la vida?

Virginia: Ya está bien jovencita, vete de aquí ahora mismo si no quieres que te ponga un parte.

Nelly: Pero...

Celia: Nelly vámonos, no empeores más las cosas.

Cuando Nelly y Celia se fueron, Virginia se sentó en la silla y se quedó pensando. Con Nelly y Celia...

Nelly: Celia, dile a las chicas que sigan buscando. Creo que con ella he metido la pata hasta el fondo.

Celia: Va-vale.

Nelly se fue a su casa. Allí la recibió su mayordomo.

Peter: Buenas tardes, señorita Raimon.

Nelly: Buenas tardes Peter...

Peter: ¿Le ocurre algo?

Nelly: He tenido un mal día, prefiero estar sola en mi cuarto.

Peter: Está bien, pero si necesita algo ya sabe.

Nelly: Sí, gracias Peter.

Nelly entró a su cuarto y se tumbó en su cama. Desde ahí se quedó mirando un rato el balón de fútbol que tenía en su cuarto. Después lo cogió, se sentó en la cama y suspiró, cuando le pronto le llegó un Whatsapp de Silvia.

Silvia-Celia ya me ha contado lo que ha pasado, pero no te vengas abajo amiga, no todo está perdido. Estaremos entrenando en el campo del instituto, por si quieres venir

Nelly: Silvia tiene razón. Hoy ha sido un mal día, pero mañana seguro que irá mejor.

Cogió el móvil y le contestó a Silvia.

Nelly-Gracias, pero prefiero entrenar por mi cuenta en la ribera

Silvia-Como quieras, nos vemos mañana ^^

Nelly cogió el balón y se fue corriendo.

Nelly: Me voy un rato a la ribera Peter, hasta luego.

Peter: Espere, señorita.

Pero Nelly ya se había ido.


Al anochecer, Virginia iba caminando sumida en sus pensamientos.

*FLASHBACK*

Nelly: ¿Acaso cree que por alejarse del fútbol va a conseguir que él vuelva a la vida?

*FIN DEL FLASHBACK*

Virginia suspiró y miró al cielo.

Virginia: Hermano, ¿qué debería hacer?

Y después siguió caminando, pero se fijó en que Nelly estaba en el campo de la ribera.

Nelly: Venga, otra vez más

Nelly cogió otro balón y echó a correr. Remató a portería, pero el balón dio en el poste.

Nelly: Rayos, otra vez

Virginia observaba a Nelly mientras remataba. Entonces bajó al campo.

Nelly siguió rematando a puerta, pero siempre daba en el poste.

Nelly: Maldición, ¿por que no me sale?

Virginia: Deberías relajarte un poco.

Nelly: Profesora, ¿qué está haciendo aquí?

Virginia: Paso por aquí para ir a mi casa. ¿Y tú qué haces?

Nelly: Estoy intentando crear una supertécnica, pero no me sale.

Virginia: Me he fijado en cómo tirabas y te he visto bastante tensa. Por eso no te sale.

Nelly: Ya veo...

Virginia: Vamos a hacer un trato: si tú dominas esa supertécnica, me convertiré en vuestra entrenadora.


CONTINUARÁ...  

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